Cómo crear tu recorrido de alojamientos perfecto para el Camino de Santiago
El Camino cambia más cuando cae la tarde que cuando amanece. Durante la etapa, las piernas tiran y la psique se concentra en el ritmo. Al llegar, todo pasa por el filtro del alojamiento: una ducha caliente a tiempo, un jergón que no cruje, una cocina con cazos que no se pegan, una lavandería que te salva del segundo día con calcetines húmedos. Diseñar bien dónde dormirás marca la diferencia entre una experiencia lumínica y una sucesión de pequeñas incomodidades. No hace